Llega un día cualquiera en el que decides abrir los ojos. Y te das cuentas de las cosas. Te das cuenta de quien va a estar día a día. De quien te va a apoyar cuando más lo necesites. Te das cuenta de quien te regalara lágrimas y de quien te robará sonrisas. De quien te va abrazar simplemente porque sabe que te hace bien. Te das cuenta de que para ser feliz solo necesitas un numero de personas que se cuentan con los dedos de una sola mano. Pero a veces aunque tengas a las personas que más quieres a tu lado, no todo es perfecto. Porque nunca se puede tener todo. Simplemente hay que saber aprender a vivir con pequeños detalles que se hagan grandes día a día.
Y se que vosotros vais a estar siempre. Especialmente tú.
Aunque después de un verano entero a su lado, ahora se me haga duro no verla cada día. Lo vamos a superar. Porque las grandes amistades se basan en eso. En superar los problemas juntos. O simplemente aprender a vivir con ellos. Pero esta amistad nunca se va a acabar. Pocas como tú y como tú ninguna ¿Te suena? Esto no se va a acabar nunca pímen. Lo sabes tú, lo sabe el otro pímen, y lo esto asimilando yo. Porque no te quiero perder nunca. Porque eres mi soul sister. Porque ahora sin ti no seria nada. Gracias por hacerme ser quien soy.
También agradecer a mi tete, que aunque nos peleemos bastante, me lo quiero muchísimo. Aunque a veces me sienta decepcionada por él, sé que no se va a marchar nunca. Simplemente porque son demasiado importantes en mi vida como para que se vayan de ella, y sé que verme sufrir también les haría daño a ellos. Porque aunque no me lo recuerden todos los días también sé que soy importante para ellos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario