lunes, 11 de febrero de 2013

Madrugadas de amor

11:34. Me despierto. Hoy es fiesta, y por lo tanto puedo dormir más. Me quedo cinco minutos remoloneando hasta que asimilo que he de levantarme. Miro el telefono: un whatssapp. Lo abro y leo. Respiro. Expiro. Sonrío. Así da gusto levantarse.

Feliz, a pesar de todo....

De la tierra al cielo. A tu cielo.

El mundo es un constante lío. Ahora sí, ahora no. Ahora feliz, ahora triste. Ahora lloro, ahora río. Bipolaridades del día a día. Acumulo de sentimientos, de emociones. Malas épocas y malos momentos. Nada. A partir de ahora una sonrisa. Por todos aquellos que te apoyan, que creen en ti, que están contigo cuando lo necesitas. Por la gente que te quiere, que te mima y que te anima, o simplemente por aquellas personas queridas que se fueron y ya no están. Aquellas que te cuidan desde el cielo, las que te dan  fuerzas que a veces no encuentras. Por ellos... Y por ti Abuela. Por dejarme heredar tus raíces y tu sangre andaluza. Por ser un ejemplo a seguir, por tus manías, tu cocina y por lo presumida que eras. Gracias, gracias por inculcarme todo eso que ahora soy. Por enseñarme tantas cosas y sobretodo a ser fuerte. Las ganas para sonreír en los momentos mas difíciles van por ti abueli, por ser la mejor de todas y darme todas esas fuerzas desde el más allá.....


 Que estés lejos no quiere decir que no te sienta cerca. Aunque daría cualquier cosa para que volvieras ni que fueran cinco minutos...