Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo.
Como si estuviéramos esperando a que por arte de magia venga alguien o algo que te lo haga pasar mejor de lo que te lo estas pasando en ese mismo momento. Es algo que hacemos e irremediablemente siempre vamos a hacer mal. Es como estar esperando toda tu vida a ese príncipe azul, sin pensar que también lo podemos pasar bien con el príncipe verde, el amarillo, el rojo o cualquiero otro. Pero en cambio, perdemos el dichoso tiempo en rompernos la cabeza buscando el momento y la situación perfecta, porque pensamos que algún día podremos decir ''SOY FELIZ'', y no somos capaces de apreciar que seguramente en este momento somos felices, o simplemente estamos bien. No hay que pensar en lo que ocurrirá mañana, o incluso en lo que ocurrió en un pasado, simplemente, deberíamos dedicar el preciado tiempo del que disponemos, para pensar en el presente y vivir el momento.


No hay comentarios:
Publicar un comentario